Sellado de puertas y ventanas: una forma sencilla de reducir la pérdida de calor y ahorrar energía

Sellado de puertas y ventanas: una forma sencilla de reducir la pérdida de calor y ahorrar energía

Cuando llega el invierno y las temperaturas bajan, mantener el hogar cálido puede volverse un desafío, especialmente en regiones de Argentina donde el frío se hace sentir, como la Patagonia o la zona cordillerana. Muchas veces, el calor se escapa por pequeñas rendijas en puertas y ventanas, lo que obliga a usar más calefacción y aumenta el consumo de gas o electricidad. Sellar correctamente estos puntos es una de las maneras más simples y económicas de mejorar la eficiencia energética del hogar y aumentar el confort.
Por qué el sellado hace la diferencia
Las fugas de aire, aunque sean pequeñas, pueden tener un gran impacto. Cuando el aire caliente se escapa y entra aire frío, los sistemas de calefacción —ya sea una estufa a gas, un calefactor eléctrico o una caldera— deben trabajar más para mantener la temperatura deseada. Esto se traduce en un mayor gasto energético y, por ende, en facturas más altas.
Un buen sellado puede:
- Reducir la pérdida de calor hasta en un 10–15 % en viviendas antiguas.
- Mejorar el confort térmico, eliminando corrientes de aire y zonas frías.
- Disminuir el ruido exterior, algo especialmente útil en zonas urbanas.
- Proteger las aberturas, evitando la entrada de humedad y prolongando su vida útil.
Cómo detectar filtraciones de aire
No hace falta ser especialista ni tener herramientas sofisticadas para identificar fugas. Existen métodos simples que podés probar en casa:
- Prueba de la vela: encendé una vela y acercala a los marcos de puertas y ventanas. Si la llama se mueve, hay corriente de aire.
- Prueba con la mano: en un día frío, pasá la mano lentamente por los bordes de las aberturas. Si sentís aire frío, hay una filtración.
- Prueba del papel: colocá una hoja de papel entre la puerta o ventana y el marco. Si podés sacarla fácilmente, el cierre no es hermético.
Elegir el material adecuado
Existen distintos tipos de burletes o sellos, y la elección depende del tamaño de la rendija y del tipo de material de la abertura.
- Burletes de goma (EPDM): duraderos, flexibles y aptos para puertas y ventanas.
- Burletes de espuma: económicos y fáciles de colocar, aunque menos resistentes.
- Burletes de silicona: muy elásticos, ideales para superficies irregulares.
- Burletes con cepillo: recomendados para puertas exteriores o corredizas, donde hay más movimiento.
Antes de comprar, medí el espacio que querés sellar. Un burlete demasiado grueso puede impedir que la puerta o ventana cierre bien, mientras que uno muy fino no cumplirá su función.
Cómo hacerlo paso a paso
- Limpieza: retirá los burletes viejos, restos de pintura o suciedad. Podés usar una espátula y alcohol doméstico.
- Medición y corte: medí los lados que vas a sellar y cortá el burlete a la medida.
- Colocación: la mayoría tiene adhesivo en la parte posterior. Pegalo presionando firmemente desde arriba hacia abajo.
- Verificación: cerrá la puerta o ventana para asegurarte de que el cierre sea correcto y sin resistencia.
- Mantenimiento: revisá los burletes cada uno o dos años, ya que con el tiempo pueden deteriorarse.
Consejos adicionales para ahorrar energía
- Sellá las rejillas o ranuras del buzón con un cepillo o tapa interior.
- Aislá la tapa del altillo o del entretecho, por donde suele escaparse el aire caliente.
- Usá cortinas gruesas o térmicas durante la noche para conservar el calor.
- Considerá reemplazar los vidrios simples por doble vidrio hermético (DVH) si las ventanas son antiguas; es una inversión que mejora notablemente el aislamiento.
Un pequeño esfuerzo con gran impacto
Sellar puertas y ventanas es una tarea sencilla que cualquier persona puede realizar con materiales accesibles y sin necesidad de herramientas costosas. El resultado se nota rápidamente: un hogar más cálido, menor consumo de energía y una reducción en las facturas de gas o electricidad. Además, es una acción concreta para contribuir al uso responsable de la energía y al cuidado del medio ambiente, algo cada vez más importante en todos los rincones de Argentina.









