Inspección de cloacas en construcciones nuevas: ¿por qué puede ser necesaria?

Inspección de cloacas en construcciones nuevas: ¿por qué puede ser necesaria?

Cuando se construye una vivienda nueva, hay muchos aspectos que deben coordinarse: desde la estructura y las instalaciones eléctricas hasta el sistema de desagües. Las cloacas no suelen ser el tema más atractivo, pero son esenciales para el buen funcionamiento del hogar a largo plazo. Una inspección de cloacas puede parecer innecesaria cuando todo es nuevo, pero en la práctica puede resultar una medida preventiva muy valiosa. A continuación, analizamos por qué puede ser conveniente realizarla en una construcción nueva en Argentina.
¿Qué es una inspección de cloacas?
Una inspección de cloacas consiste en revisar detalladamente el sistema de desagües y cañerías, generalmente mediante una cámara que se introduce en los conductos. Este procedimiento permite detectar fallas, obstrucciones o defectos en las uniones que podrían generar problemas futuros. Se pueden identificar desde pequeñas fisuras o desplazamientos hasta caños mal nivelados o con pendientes incorrectas.
En obras nuevas, la inspección se utiliza como control de calidad para verificar que la instalación sanitaria se haya ejecutado correctamente antes de habitar la vivienda. Es una forma de detectar errores a tiempo, cuando aún son fáciles de corregir.
¿Por qué es relevante en construcciones nuevas?
Aunque se trate de una instalación recién hecha, no siempre está libre de defectos. Durante la obra pueden producirse daños por el movimiento de maquinaria pesada, por el asentamiento del terreno o por una colocación inadecuada de los caños. Además, en muchas zonas del país, los suelos arcillosos o con alto nivel freático pueden ejercer presión sobre las cañerías, provocando desplazamientos o filtraciones.
Una inspección de cloacas puede:
- Detectar errores de instalación, como uniones mal selladas o caños con pendiente insuficiente.
- Prevenir problemas futuros, como obstrucciones, filtraciones, malos olores o incluso la aparición de roedores.
- Aportar documentación técnica, útil para reclamos ante el constructor o para respaldar garantías y seguros.
En resumen, se trata de una inversión pequeña que puede evitar gastos importantes más adelante.
¿Cuándo conviene realizarla?
El momento ideal para hacer la inspección es antes de tapar las zanjas o de entregar la vivienda terminada. En esa etapa todavía es posible corregir defectos sin necesidad de romper pisos o volver a excavar. Algunos propietarios también optan por una revisión adicional uno o dos años después de habitar la casa, especialmente si notan lentitud en los desagües o humedad en el terreno. Es una manera de asegurarse de que todo sigue funcionando correctamente.
¿Quién puede realizar la inspección?
La inspección debe ser efectuada por un profesional matriculado en instalaciones sanitarias o por una empresa especializada en cámaras de inspección cloacal. Estos técnicos cuentan con el equipamiento adecuado y conocen las normativas locales, como las disposiciones del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) o de los entes reguladores provinciales. Además, pueden emitir un informe técnico que documente el estado de la instalación, algo muy útil si surgen reclamos o se requiere una certificación de calidad.
Parte de un control de calidad integral
En una obra nueva se realizan múltiples verificaciones, pero las cloacas suelen quedar fuera de la vista y, por lo tanto, fuera de la mente. Sin embargo, forman parte esencial del sistema sanitario del hogar. Incluir una inspección de cloacas dentro del control de calidad general garantiza que la vivienda no solo luzca bien, sino que también funcione correctamente desde el punto de vista técnico y sanitario.
Una inversión en tranquilidad
Construir una casa es una de las decisiones más importantes y costosas que puede tomar una familia. Realizar una inspección de cloacas antes de finalizar la obra brinda tranquilidad y la seguridad de que todo está en orden bajo tierra. Es un paso sencillo que puede evitar futuros dolores de cabeza y asegurar que el nuevo hogar sea cómodo, seguro y duradero.









